Maestros

EM

El Maestro es la mejor y más compleja producción de Pol-Ka.

Historia pletórica en subargumentos que soportan orgánicamente al tema central, sin caprichos, nunca gratuitamente.

“… lo que pasó realmente es que no conseguimos integrar esta idea en la historia y por muy gratuita que sea una escena no puede introducirse de una manera totalmente gratuita.” Alfred Hitchcock. (El Cine según Hitchcock. François Truffaut.)

Julio Chávez, sólido y certero como siempre. En este caso compartiendo la función de eje gravitacional de la tira.

Inés Estévez presenta la construcción memorable de un personaje -humano, demasiado humano- de máxima dificultad interpretativa por ser vehículo expresivo de todas las pasiones en un altísimo nivel de intensidad. Hay numerosos momentos en que su entrega es estremecedora.

Luz Cipriota confirma su versatilidad y eficacia.

Auspicioso debut televisivo de Nina Spinetta. GJ

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Nave

4sep17

Abrí los ojos, vi la nave. Estaba desierta, poblada por colores trabajados por mil soles. La rodeaba el río feral, marrón, sucio, traicionero. Tres de los nuestros la abordaron y menos de una hora después huyeron espantados. La nave, interminable, atroz, cambiante como un organismo, era una desatinada fábrica de dioses irracionales sobre los que nada sabemos, excepto que no se parecen a los hombres. Había sido construida y abandonada, como símbolo, como demostración unánime de que toda empresa es vana porque la existencia se justifica en el pensamiento, en la especulación, en el desdén por la materia.

En el casco, forjado en un metal imposible, una mano anónima, de la edad del universo, había grabado: “Todos los actos son justos, pero tambíén son indiferentes.” GJ

 

 

Barcelona y la ponderación invertida

Placa

El nacionalismo barato, berreta, se expresa con feroz contundencia cuando los medios reportan catástrofes. Lo primero que editor y periodistas hacen con celo reflejo es buscar víctimas de color local. Si no las encuentran el abatimiento espiritual se apodera de los escribidores. La noticia, consideran, pierde encanto y magnetismo.

El ataque en Barcelona ofreció a la prensa, y a opionadores subsidiarios, la posibilidad de recrear el famoso cartel rojo de Crónica TV, original o alterado es acá irrelevante: Accidente fatal en Flores. Mueren dos personas y un boliviano. La fórmula, estrategia deliberada amurada a cimiento cierto y sólido, ya había sido utilizada por tabloides británicos.

En el caso de la masacre de Barcelona los medios destacan las “vidas argentinas” como si se tratase de una especie superior. La discriminación es idéntica pero el efecto que precipita la lectura es completamente opuesto. Del escarnio sarcástico al encomio heroico. Sintética, involuntaria y certera alusión al Pierre Menard de Borges. El texto material, en presunto estado de rigor mortis, permanece inerte en la página, su tumba aparente. El sentido, en cambio, se mueve como el inquieto océano porque el lector y el devenir lo adjudican.

Sin embargo, ¿sobre cuántos argentinos que se destacan en ámbitos académicos, artísticos o empresarios leemos en los medios?

La clave gnoseológica del fenómeno no es la nacionalidad, no la bandera, no el himno; esas supersticiones son los aderezos del plato principal, el encantamiento que ejerce la muerte sobre las mentes elementales, el tópico acerca del cual Alfred Hitchcock tanto habló y narró: la necrofilia.

#Barcelona #Rambla #Necrofilia #Hitchcock

Malabares

hm

La señora Mantel tiene la rara habilidad de crear en el lector la necesidad de abandonar la novela, no solo ésta, otras también, pero ésta en especial. El deseo cobra forma y fuerza en la página diez, en la veinte, en la cincuenta. Sin embargo, el explorador avanza en su anábasis, hipnotizado por las palabras y sus derroteros, perplejo, como ante los malabaristas indios de Hazlitt. ‪GJ

#Mantel

I often think there is nothing quite so poignantly sad as old family groups

nmI

There is a photograph of Aunt Sadie and her six children sitting around the tea-table
at Alconleigh. The table is situated, as it was, is now, and ever shall be, in the
hall, in front of a huge open fire of logs. Over the chimney-piece plainly visible
in the photograph, hangs an entrenching tool, with which, in 1915, Uncle Matthew had
whacked to death eigth Germans one by one as they crawled out of a dug-out. It is
still covered with blood and hairs, an object of fascination to us as children. In
the photograph Aunt Sadie’s face, always beautiful, appears strangely round, her hair
strangely fluffy, and her clothes strangely dowdy, but it is unmistakably she who
sits there with Robin, in oceans of lace, lolling on her knee. She seems uncertain what to do with his head, and the presence of Nanny waiting to take him away is felt though not seen. The other children, between Louisa’s eleven and Matt’s two years, sit round the table in party dresses or frilly bibs, holding cups or mugs according to age, all of them gazing at the camera with large eyes opened wide by the flash, and all looking as if butter would not melt in their round pursed-up mouths. There are, held like flies in the amber of that moment, click goes the camera and on goes life; the minutes, the days, the years, the decades, taking them further and further from that happiness and promise of youth, from the hopes Aunt Sadie must have had for them, and from the dreams they dreamed for themselves. I often think there is nothing quite so poignantly sad as old family groups.

QUAMQUAM RIDENTEM DICERE VERUM QUID VETAT?

NL

Que todos tus problemas sean pequeños, como un pedófilo le dijo a otro.
WB, Naked Lunch

-¿Es necesario el cuerpo?

-No. Es prescindible. El cuerpo es una plataforma infinitamente defectuosa que solo provoca dolores y obsesiones. Además, se deteriora por segundo, muere y desaparece. Con un cerebro alcanza. Con la condición de que no sea físico.

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